El cascanueces

Aparte de las canciones propiamente navideñas hay otras obras que han acabado siendo tradicionales en estas fechas. Una de ellas es ‘El cascanueces’

 

 

 

 

El Cascanueces es un ballet que explica un cuento de Navidad.
La historia está basada en una adaptación de un cuento de Ernst Theodor Amadeus Hoffmannm y sí, voy a explicarlo un poco para que se entienda.
En el año 1816 el Sr. Hoffmamm escribió un cuento titulado ‘El cascanueces y el rey de los ratones’. Más tarde, otro señor, en este caso Alejandro Dumas se inspiró en ese cuento para escribir ‘El cuento del cascanueces’. Finalmente, otros dos señores, Ivan Vsevolozhsky y Marius Petipa, partiendo del cuento de Dumas escribieron el libreto para el ballet del cascanueces.
Así que Hoffmamm escribe un cuento, a Dumas le gusta y hace su versión, a Vsevolozhsky y a Marius Petipa les gusta el cuento de Dumas y hacen su adaptación… uff!

 

La historia del cuento tiene a una niña como protagonista. Todo sucede en su casa, donde todos se han reunido para celebrar la Nochebuena.

En mitad de la fiesta se presenta el padrino de la chiquilla, que trae regalos para todos. Uno a uno va dando un regalo a cada niño, pero cuando llega el turno de la niña ya no queda ningún juguete para darle. Bueno, queda un pequeño cascanueces con forma de soldadito, pero el padrino no se atreve a dárselo porque antes todos los niños lo habían rechazado. En cambio ella lo recibe con mucha ilusión y lo toma como si fuera el juguete más bonito de todos. Está tan entusiasmada con el cascanueces que llega a poner envidiosos a los otros niños, que ahora cambian de opinión y todos lo prefieren al juguete que les ha tocado. Uno de ellos, su propio hermano se lo quita y se lo rompe y la pobre niña queda desolada.

Se ha hecho tarde y es hora que todos vayan a la cama. Todo queda a oscuras y en silencio. El padrino, apenado por lo que ha pasado con el cascanueces vuelve al salón donde ha quedado el cascanueces y lo arregla para que la niña a la mañana siguiente tenga una alegría. Pero ella está tan triste en la cama que no puede dormir y al cabo de un rato baja también al salón.

El padrino ya ha marchado y para su sorpresa descubre que todos los juguetes han cobrado vida y han crecido hasta tener su mismo tamaño. Allí está entre ellos el cascanueces, que enseguida hace amistad con la niña y la invita a bailar con él y el resto de juguetes.

Más tarde viajan al mundo de las hadas y de ahí al reino de los dulces donde la reina en persona les da la bienvenida y donde todo tipo de caramelos bailan para ellos.

Al día siguiente la niña se despierta al pie del árbol de Navidad con el cascanueces en la mano. Se da cuenta que todo ha sido un sueño pero que de algún modo el cascanueces ya no está roto. Está tan contenta por el regalo que decide visitar al padrino para darle las gracias de nuevo. Cuando llega a su tienda descubre que el hombre construye juguetes y que tiene un hijo. Cuando lo ve se lleva una sorpresa mayúscula porque el muchacho es idéntico al soldadito de su sueño.

A lo largo del tiempo han ido haciéndose diferentes versiones del ballet, así que la historia según la versión varía un poco pero en esencia esta es.

Si ahora que la conocéis os apetece verla y oírla aquí tenéis la oportunidad de hacerlo.

Piotr Tchaikovsky: The Nutcracker - Ballet in two acts (HD 1080p)

 

Hasta ahora no ha aparecido la persona que habitualmente se relaciona más con esta obra, que es el Sr. Chaikovski, ni más ni menos que el autor de la música.

Un par de años antes compuso la música para el Lago de los cisnes, que tuvo un gran éxito. Por ello le encargaron este nuevo trabajo. Aunque aceptó no parece que le entusiasmara demasiado, al menos en un principio.

Sea como sea, algunas piezas del ballet son sin duda de las más célebres y conocidas del compositor. De hecho, hizo una selección y creo la suite del cascanueces, para poder tocarla con orquesta y sin el ballet. Una suite es precisamente eso, una colección de piezas de baile.

En una de ellas además aparece un instrumento singular y poco frecuente: la celesta.

Lo podéis escuchar en la Danza del hada de azúcar, donde es el instrumento solista.

Una celesta es muy parecida a un piano, salvo que los martillos de las teclas en vez de percutir una cuerda golpean unas láminas metálicas. De ahí ese sonido tan peculiar.

 

The Nutcracker's celesta with Kelly Zuercher
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