Las dos caras de Mijaíl Goldstein (1ª parte)

Mijaíl Golsdtein fue un violinista ruso que vivió la época más cruda del comunismo y también la guerra. A pesar de no ser un personaje célebre va a ser el protagonista de dos entradas de este blog. La primera para contar una historia hermosa y la segunda para demostrar que no es oro todo lo que reluce. Hoy toca la primera.

 

 

 

Hace un tiempo descubrí un bonito relato cuyo protagonista era un violinista ruso llamado Mijaíl Goldstein.  Me pareció perfecto para incluirlo en el blog durante las navidades por motivos que luego entenderéis.
Encontré la historia por internet y muy pronto hallé diferentes versiones de la misma. Decidí documentarme un poco y tratar de averiguar cual de todas las versiones era la correcta. Con un poco de paciencia acabé dando con la fuente original de la historia. Se trataba de un libro titulado La batalla por Stalingrado cuyo autor es William Craig. El libro en esencia es una crónica de uno de los episodios más sangrientos de la Segunda Guerra Mundial: el enfrentamiento entre las tropas rusas y alemanas en la ciudad de Stalingrado.
La película Enemigo a las puertas está basada también en parte en este libro.
Dicen que Hitler se empecinó en tomar la ciudad porque llevaba el nombre del líder soviético: Stalin. Y dicen que Stalin se empecinó en defenderla por el mismo motivo. Sea como sea la lucha fue larga y terrible provocando la desolación y un mar de bajas en ambos bandos y en la población civil.

Willian Craig escribe en su libro:

Durante la Nochevieja, la disciplina en el revitalizado 62 Ejército se relajó y, a lo largo de la orilla, los oficiales soviéticos de elevada graduación organizaron una serie de reuniones en honor de los actores, músicos y bailarinas que visitaban Stalingrado para entretener a las tropas. Uno de estos artistas, el violinista Mijaíl Goldstein, se alejó y se dirigió a las trincheras para llevar a cabo otro de sus conciertos de solista para los soldados.
En toda la guerra, Goldstein nunca había visto un campo de batalla parecido a Stalingrado: una ciudad tan terriblemente destruida por las bombas y la artillería, con montones de esqueletos de centenares de caballos descarnados por el hambriento enemigo. Y como siempre, también aquí se encontraban los siniestros policías de la NKVD rusa, que permanecían entre la línea del frente y el Volga, comprobando la documentación de los soldados y disparando contra los sospechosos de deserción.
El horrible campo de batalla conmovió a Goldstein y tocó como nunca lo había hecho antes, horas y horas, para unos hombres que, obviamente, amaban su música. Y, aunque todas las obras alemanas habían sido prohibidas por el Gobierno soviético, Goldstein dudaba de que ningún comisario protestase durante aquella noche. Las melodías interpretadas por él fueron dirigidas mediante altavoces hacia las trincheras alemanas y, de repente, cesó el tiroteo. En el espectral silencio, la música surgía del inclinado arco de violín de Goldstein.
Cuando acabó, un gran silencio cayó sobre los soldados rusos. Desde otro altavoz, situado en territorio alemán, una voz rompió el hechizo.
En un vacilante ruso rogó:
—Toquen algo más de Bach. No dispararemos.
Goldstein volvió a tomar su violín y empezó a tocar una viva Gavotte de Bach.

Encontré el libro en una biblioteca y efectivamente pude comprobar que aparecía la historia del violinista. El siguiente paso era buscar un poco de información biográfica sobre el músico para completar el artículo. Y aquí empezaron mis problemas.
Por un lado no encontré en ninguna otra parte alguna referencia a la historia mencionada en el libro. Los datos biográficos también eran muy escasos. Parece ser que Mijaíl era el hermano de Boris Goldstein, otro violinista por lo visto más famoso que él.
Finalmente encontré otra historia en la que Golstein era también protagonista. En el segundo capítulo la conoceréis pero os avanzo que me planteó ciertas dudas acerca del carácter de este personaje.

Para terminar de agrandar mi confusión encontré un foro en internet donde se hablaba de un suceso semejante, en el mismo lugar, en las mismas fechas pero en el bando contrario. Un misterioso y anónimo soldado alemán habría estado tocando la Nochebuena del año 1942 en el frente de Stalingrado para sus compañeros de armas para luego desaparecer y no volver a saber de él.

La música influye profundamente en el ánimo de las personas así que aunque todas estas historias no sean ciertas o solo en parte estoy seguro que en algún momento y en algún lugar algo así debió suceder. Durante la misma guerra una canción alemana, Lili Marleen se convirtió en el tema favorito tanto de las tropas alemanas como del ejército aliado. Otra bonita historia que contar en el futuro.

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